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La visión tradicional del proceso en la gestión del desempeño se centra en la realización anual del proceso de evaluación. Con esto se fijan planes sobre cómo trabajar, superar las debilidades y potenciar las fortalezas de los trabajadores. Generalmente, la evaluación se realiza una vez al año.

El problema…

El problema es el tiempo que se invierte en las evaluaciones anuales y el bajo impacto que tiene sobre los trabajadores.  En el mundo laboral las organizaciones debiesen avanzar hacia una gestión del desempeño la cual se refleje en las tareas diarias, dando paso al funcionamiento y progreso de la empresa en conjunto.

No hablamos de eliminar las evaluaciones anuales, sino de construir un proceso continuo fijando objetivos. Entrenamiento, evaluación y retroalimentación. Claramente, las nuevas tecnologías son la clave para implementar el nuevo estilo de gestionar el desempeño.

Una solución…

Plataformas como BUK permiten unificar y vincular los diferentes procesos que forman parte de una gestión continua. Así se logra una administración eficiente de los datos y una toma de decisiones en tiempo real. Entre las principales ventajas de una gestión continua se destacan: la mejora permanente, feedback en tiempo real, maximización de talento y mejora en la toma de decisiones.

Cada vez toma más fuerza el revisar periódicamente el desempeño de los trabajadores. Esto permite a las empresas lograr sus objetivos a través de una revisión más frecuente de las responsabilidades, lo que permite tanto a empleados como jefaturas conocer sus resultados y mejoras continuas del proceso.